Este blog ha sido abandonado. En 15 segundos se te redirigirá a mi nuevo sitio en internet: www.ftejada.es

14.6.09

Mareos y rosas

Me he mareado. Sentado frente al ordenador, el mundo se ha hundido a mi alrededor y me he sentido caer, desfallecer. Mi mente se ha inundado de recuerdos, y de recuerdos de sueños de cuando era pequeño, pensamientos extraños engendrados para confundirme y desdibujar mi entorno, pensamientos que se mueven en el borde de la cordura y que han venido a acariciar dulcemente la corteza de mi cerebro. He dejado de ver, de percibir y de ser. Por un momento he dejado de existir y me he convertido en una explosión de sangre y escamas en mitad de una oscuridad desértica, ingrávida. Al volver en mí, pasados no sé si segundos o minutos, no he reconocido mi cuarto, estaba desorientado he mirado a la puerta y no sabía dónde estaba, no sabía quién era. Me he sentido solo, abandonado. Mi cuerpo no reaccionaba, el tiempo estaba parado, sólo podía mirar sin entender nada de lo que estaba viendo. Desesperadamente he cogido el teléfono sin saber para qué e instintivamente he pulsado sobre "Papa". Una voz ha sonado al otro lado, yo ya estaba tumbado en la cama con el techo dándome vueltas y el cuarto densificado por una neblina de tiempo y desinformación. La familiar voz ha conseguido estabilizarme y hacerme recordar mi identidad, y poco a poco todo se ha ido volviendo más nítido dentro de mi cabeza.

Me he duchado para refrescarme. Mientras lo hacía he empezado a cantar estos trozos de la canción Rosas de La Oreja de van Gogh:

En un día de estos en que suelo pensar
“ hoy va a ser el día menos pensado”,

[...]

Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,

[...]

Pasaron seis meses y me dijiste adiós,
un placer coincidir en esta vida.
Allí me quedé, en una mano el corazón,
y en la otra excusas que ni tú entendías.

[...]

Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,

[...]

Y es que empiezo a pensar
que el amor verdadero es tan sólo el primero.
Y es que empiezo a sospechar
que los demás son sólo para olvidar...

[...]

Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,

[...]

Voy a dar un paseo a ver si me tranquilizo y termino de ubicarme en este mundo.

No hay comentarios. Escribe el primero:

Publicar un comentario

Por favor, intenta utilizar una escritura correcta y clara.