Este blog ha sido abandonado. En 15 segundos se te redirigirá a mi nuevo sitio en internet: www.ftejada.es

30.1.09

Ella...

Gracias a Macarena, Nieves, Rocío, Cristina, Isabel, Celia, Jenifer, Laura, Carmen, Sandra, Marián, Ana, Nuria, Paula, Miriam, Mercedes, María, Pilar, Lucía, Natsuki, Giada, Clara, Verónica, Natalia, Lourdes, Quiara, Marina... por haber configurado con vuestros gestos, hechos, miradas, caricias... a esa ella, a esa de la que estoy perdidamente enamorado. Por formar parte de ella, por formar parte de esa a la que amo sin sentido y sin remedio.

Gracias por formar parte de mi locura.

29.1.09

Dinamita en los cimientos

27/01/2009 12:01:58 N dice:
creo q no nos vamos a ver en barcelona
ayer me dio un colico nefritico
no sabes como duele
cielo tengo muy malas noticias
no puedo soportar esto aqui sola
y mi madre me ha dicho q me baje
ya me he comprao un vuelo
pa esta tarde
te aseguro q si me encuentro bien hare lo q pueda
por estar cntigo del 2 al 7
e intentado aguantar
no queria< irme
pero lo siento
un besito


...lo acabo de ver (29/01/2009 0:37:47)

28.1.09

El dibujo y la palabra

Dios mendigo

Me gustó mucho la reflexión que hizo anoche José Daniel García en la biblioteca de Cruz y Ortiz sobre el dibujo y la palabra, y sobre el dicho de que "una imagen vale más que mil palabras".

No creo lo que dijo de que uno controla mejor las palabras que las imágenes, pero sí me pareció interesante cuando dijo que las imágenes te llegan desde fuera y en cambio las palabras explotan por dentro. Cuando ves la tele te encuentras seguro, en tu casa, en tu ambiente, protegido por un cristal blindado que es la pantalla de los horrores que se muestran detrás de ella, a miles de kilómetros. Es una ventana al mundo, pero sencillamente con cerrar los ojos o apagar el televisor ya te encuentras a salvo.

Los libros, los textos, se crean dentro de ti. Cuando lees imaginas, percibes grafos aparentemente inofensivos, y lo son; lo realmente peligroso y emocionante es lo que encierran al combinarlos, al interpretarlos, y esa interpretación la realiza el lector. La linealidad del texto hace que te vayas adentrando poco a poco, no de golpe como con una imagen, y que vayas creando el ambiente tú mismo, no se trata sólo de imágenes, también recreas olores, texturas, sensaciones... que has podido vivir en tu pasado. Cuando lees, eres tú mismo el que estás ahí, alejado de tu entorno y ambiente cotidianos, pues estás sólo ante ti, en esa realidad que has creado desde tu interior, ayudado por el escritor. Cuando ves una imagen es una realidad compartida entre todos los que la ven. Cuando lees un libro, el grado de concentración que requiere hace que te alejes, que te adentres en una realidad más amplia y compleja, más emocionante. Esa realidad está dentro de tu mente, y estás solo.

No hay cosa más terrible, o emocionante, que encontrarse solo ante algo.

En este dibujo me ha impactado muchísimo el uso del texto. La primera impresión, antes de leer, mucho más directa, es la de un vagabundo, anciano, una "imagen cotidiana", que te prepara para la lectura. Al leer, te sorprendes y sientes curiosidad, te adentras en la imagen y ella en ti, entonces reparas en el triángulo que el vagabundo lleva sobre la cabeza. El texto se te clava como lo haría un cuchillo, y de repente todo cobra sentido, desde tu interior, puedes sentir cómo las emociones afloran a tu piel, cómo te estremeces. Imagen y texto van de la mano para introducirte a golpes una sensación, para sacudir tu mente y tu alma, y estremecerte.

27.1.09

Sangre

Siento cómo mi corazón bombea mi sangre.

Lo siento en mis dedos.
En mi cara.
En mis oídos.

Siento cómo late.

Estoy en silencio.
Estoy quieto.
Casi no estoy.

El exterior
es un eco en mi cabeza.

El mundo
es una niebla que se desvanece.

Y siento cómo mi corazón bombea mi sangre.



Estoy vivo.

Plaza Nueva

Siento la obligación de llegar a la gente que me lee, hacer que piensen o sientan cosas diferentes, obligarles a salir de su propia piel e ir más allá, más lejos, y más profundo. Siento la obligación de agarrar a las personas, a sus mentes, y zarandearlas con fuerza con mi puño cerrado. No pretendo enseñarles nuevos mundos ni inculcarles mis ideas, sólo intento que se den cuenta de que otras cosas son posibles, que no todo acaba en lo que ya hay ni en lo que llegamos a alcanzar. Quiero abrir los ojos, para que vean por sí mismos. Quiero mostrarles emociones extrañas con el sólo propósito de que vean que otras cosas son posibles.

Observo a la gente andar por Plaza Nueva, solos, en silencio, mirando al suelo. Veo a los turistas devoradores de imágenes, felices por mirar a través del objetivo de una cámara de vídeo, atrapando tan sólo una porción de lo que podrían estar viviendo para luego almacenarla en forma de DVD junto a otros fragmentos del mundo olvidados en un cajón. Escucho a la gente hablar de un presente superficial y olvidar su pasado. La historia no existe, pero sí la sombra de un presente incierto y un futuro lleno de incertidumbres disfrazado de vidas de película. Siento lo frágil de la vida y del equilibrio. Equilibrio es una palabra hecha con sonidos frágiles.

Pienso en el tiempo, en lo que lleva este banco aquí, y en lo que le queda. Pienso en el espacio, en este banco aquí, y en Laura haciendo la maleta para volar y oler el mar. La imagino ya allí, firme en la playa, bañada de naranja desde el horizonte, resistiendo el levante desde unos cristales verdes. Los mechones de pelo se le mueven por la cara, y no sé si eso es una sonrisa que casi asoma o una mueca de rabia. Me gustaría saber lo que estás pensando, C. M. ...

La calle se densifica, por un momento parece que el doble de gente ha decidido pasear ahora, o ir a algún otro lugar.

26.1.09

Círculo Andaluz de las Letras. Enero+febrero


23.1.09

Arena en los zapatos

Arena en los zapatos
robada al suelo,
llevada por el viento,
entre los dedos,
seca, granulosa,
molesta, incómoda,
arena,
al andar se mueve,
baila y se retuerce,
pica, da calor...

¿por qué te quejas
de tener zapatos?

22.1.09

Fernando Pessoa: Grados de la poesía lírica

"El primer grado de la poesía lírica es aquel en que el poeta, de temperamento intenso y emotivo, expresa espontánea o reflexivamente ese temperamento y esas emociones. (...)

El segundo grado de la poesía lírica es aquel en que el poeta, por ser más intelectual o imaginativo, o puede incluso que sólo por más culto, no tiene ya la simplicidad de emociones, o la limitación de ellas, que distingue al poeta del primer grado. (...)

El tercer grado de la poesía lírica es aquel en que el poeta, aun más intelectual, comienza a despersonalizarse, a sentir, no ya porque siente, sino porque piensa que siente; a sentir estados de alma que realmente no tiene, simplemente porque los comprende. (...)

El cuarto grado de la poesía lírica es aquel, mucho más raro, en que el poeta, más intelectual todavía, pero igualmente imaginativo, entra en plena despersonalización. No sólo siente, sino que vive, los estados de alma que no tiene directamente. (...)"
Fernando Pessoa
leer todo...

21.1.09

Cerrar sesión

He desconectado el cable de red
como quien se arranca la piel,
como quien se desprende de alguien amado,
como quien se arranca un miembro a mordiscos.

Acompañado por el silencio de mi cuarto,
por los olores de mi ropa,
por mis manos y mi pelo,
por mis recuerdos.

Ahora estoy solo.

Nube oscura

Siento que alguien me persigue.
Es de noche, hay poca luz.
Oigo ruidos en las paredes,
pasos detrás de mí.
Hay seres a mi alrededor,
muertos pero con movimiento.
Son producto de mi mente,
pero no sé si de mi inventiva
o de mi percepción.
Un pez, dos peces, tres peces.
Cuatro peces naranjas.
Mareo y sueño,
cerebro demasiado activo,
defensas bajas, resfriado.
Dolores leves por todo el cuerpo,
sensaciones desagradables,
todo es muy extraño,
como un sueño, o algo peor.
Tengo un mal presentimiento,
algo ocurre fuera,
algo ocurre en el mundo.
Me siento aislado de todo eso,
fuera de todo lugar y tiempo.
Estoy flotando en una nube,
en mi nube.
Debo dormir, y debo proyectar.
El Cangrejo no me deja en paz.
Dalton me ha conquistado,
y todavía ni he hablado con ellos.
Todo va muy rápido,
no hay nada quieto,
el mundo da vueltas,
todo gira,
todo...
gira.

Diálogo entre Manuel Vilas y Antonio Lucas: ¿Una nueva poesía española?

Sevilla. Biblioteca de Cruz y Ortiz. He visto al Cangrejo y a Ms. Dalton Trompet. Se han sentado en la última fila y no llevan el amarillo como emblema. Vienen de incógnito. Les he saludado tímidamnte y he dado un rodeo sin querer internarme directamente en ese grupo de personas aparentemente cultas y vestidas con colores oscuros. Un anciano parece el más alegre y joven, y los estudiantes que hay a nuestro lado están un poco... flipados de que en mitad de la biblioteca donde ellos suelen estudiar se esté produciendo un evento como este, o sencillamente un evento.

Están con las presentaciones... todavía no hay poesía, y por eso escribo sin escuchar.

Uno de los dialogantes, el mayor, acaba de decir que la literatura debe adaptarse al tiempo. Ha habido un cambio en la sociedad española, en el mundo, y la literatura debe responder a esto y adaptarse.

Ahora habla el joven. Habla de internet, de las nuevas tecnologías y las relaciones y formas de interactuar y sentir que han aparecido. Y que han pasado. Estamos en una era post. Postindustrial, post moderna, postporno... La incertidumbre es lo que caracteriza a nuestro tiempo...

Creo que voy a escuchar...
"Yo escribo para seducir"

Leyeron ambos algún poema, y dialogaron sobre el mundo, la literatura, el ahora, los hombres y su forma de pensar. Manuel Vilas viejo, obsesionado por la muerte, viendo la realidad desde fuera, sintiendo en las incursiones que realiza a veces y creando atmósferas con sus poemas, y expresándose con frescura, sencillez, ironía, y esa actitud que da el tiempo y la experiencia, el estar por encima de formalismos, el poder hablar de cosas en apariencia secundarias pero que componen la estructura, el esqueleto de nosotros mismos, de nuestro mundo, de nuestro tiempo.

Antonio Lucas joven, inexperto, perdido en formalismos y complejidades formales, expresando intenciones más que emociones, dando rodeos y llegando oscuramente a alguna parte perdida en la mente, como un sueño en el que no sabes bien lo que recuerdas, sombras. Él mismo se definió como más oscuro, creo recordar; más oscuro que Manuel.

Es curioso comparar a ambos, al menos en lo que conozco de ellos, que no es nada, es sólo lo que vi y escuché anoche, lo que me transmitieron e hicieron sentir. Antes no sabía que existían, nunca les había leído. Pero es curioso ver cómo el joven se hace viejo desde dentro, por querer ser, por entender que para ser bueno se ha de expresar con forma compleja. Y como el viejo se hace joven y cercano al entender con su experiencia que la forma es la envoltura de la emoción, que las letras son el camino, el modo, el medio de hacer llegar al lector, al poeta pasivo, lo que uno siente. "Yo escribo para seducir".

Es curioso ver cómo el viejo habla de nuestro presente desde el presente evocando al presente, sirviéndose de lecciones del pasado; y cómo el joven habla del presente desde el presente evocando al pasado, sirviéndose de lecciones del presente. También es curioso cómo el joven se sigue preguntando por el amor, y cómo el viejo se ha resignado, y habla del amor al coche cuando ve cernirse sobre sí la sombra de la muerte.

He pedido un libro de Manuel Vilas, Resurrección. Antonio Lucas no me llegó.

11.1.09

Amarillo en la noche

Personajillos del Circo del Oeste. Hacen pensar ¿verdad? Un color que no se olvida y que se ve nada más entrar por la puerta. Ideas soñadoras y desilusionadas, la belleza de la tristeza. Una parte de mí, en otro tiempo todo yo, es el Amante de la Belleza desde la Tristeza. Amante de esto, de lo que ellos hacen, lo que representan en la noche entre risas y copas de vino, tinto, dos.

Un grito ahogado por los aplausos de gente que, intentando animarles, olvida lo que habrán llorado para escribir esas líneas, lo que habrán sufrido. Pues sin haber llorado no estarían ahí. Ellos, y ellas, sobretodo ella, que es la que parece más sensata, la que es más atractiva y dulce, serena voz y firme mirada; ellos, y ellas, que son los que crean ese momento en carne viva, que muere en el olvido y en el llanto cada noche. Risas en los disfraces que son armaduras sociales, exoesqueletos artificiales construidos para defender no a ellos del resto, sino al resto de su lengua y sus verdades.

He de reconocer que les conozco poco, y que a veces me dan miedo, pero también que les admiro, que seguiría sus pasos, que puede que lo haga, y que rápidamente están despertando en mí un sentimiento, no sé cómo definirlo... fuerte, agitador, agresivo, crítico... amarillo.

Ellos, ellas, y cada una de las almas que les aclaman, fotografiados y grabados en vídeo, copiados y reproducidos pornográficamente, sin sentimiento arrancados de su contexto, expuestos al viento; y no es a ellos. Sino a lo que sus mentes catalizan venido del aire, a eso que flota suavemente entre nosotros, el silencio que recorre las calles y los vidrios tintados que asesinan las miradas, a las caricias que parecen violaciones, a lo que aliena al hombre y siega cientos de ilusiones, eso; eso es lo que ellos nos enseñan en sus noches.

Esa es la verdad horrible con la que nos deleitamos, al igual que el fuego, nos ipnotiza, nos acaricia, nos atrapa la conjunción de que algo tan bello pueda ser tan letal. En clubes escondidos en rincones oscuros, rodeados de eruditos marginados, nos muestran ese fuego que destruye las ciudades envuelto en un velo de fina ironía.

Por ellos y ellas,
por aquellos que visten de amarillo por alguna razón desconocida.

Poesía en la Copla, por Laura Rosal
Fotografía de Laura Rosal

5.1.09

La búsqueda

C dice (3:06):
mmm
creo que un poco desmotivada
creo que eso es lo bastante general
C dice (3:07):
en general proyectos me da miedo y no debería ser así
y tu?
Tejada dice (3:08):
un poco asqueado de todo, estoy desarrollando demasiado mi faceta crítico-destructiva
C dice (3:08):
jejej
Tejada dice (3:08):
asqueado de la gente, de los profesores incompetentes, de Sevilla, de delegación, de todo...
sólo tengo un par de cosas en mente
encontrar a alguien interesante por quien luchar, y buscar algo en lo que sea bueno y que aporte a la sociedad
la carrera se está convirtiendo en una búsqueda
C dice (3:10):
ayer estuve leyendo unos cuentos de bucay
Tejada dice (3:10):
ando siempre buscando, siempre probando cosas nuevas, intentando conocer gente... probándome gente... como suena
:) Bucay

Muchas veces me siento vagar. Siento que voy a la deriva, movido por el viento, por el entorno, por la gente que me rodea. Otras soy consciente de mí mismo, de mi cuerpo inmerso en un todo que es el mundo, de mis pensamientos. Intento recordar, olvido, y aprendo. A veces veo señales en algunas personas, las elevo a la categoría de especiales. Puedo llevar conociéndolas años o minutos, pero todas han dejado ver una marca debajo de la piel. Y lo que no son personas, pero parten de ellas o van hacia ellas, como pueden ser las ideas, las palabras escritas, o el arte. Hay cosas que tienen brillo, una estrella o chispa; y gente. Si se pudiesen atar todos esos hitos del camino del tiempo, si con un hilo o trazo se pudiesen unir todas esas marcas, luces en la sombra, hallaríamos el camino de la búsqueda. La errante trayectoria seguida por pasos confusos, inseguros, cambiantes, indecisos. Un rayo de luz con curvaturas, y con vértices. Lo imposible, un ovillo de decisiones, caídas y recuerdos. Una atmósfera de puntos blancos sensibles al paso de la memoria. Y hacia el futuro, negro. O blanco según la intención y la profesión, según si es vista modelo o papel. El vacío es blanco o negro. Pero al igual que en el papel hay poros que van guiando al grafito en su desgaste, hay tiempo esperando nuestra llegada. Lo que nos mueve al seguir dibujando, al seguir buscando, es la satisfacción de encontrar ese otro extremo del segmento, ese otro punto solitario. Lo que nos empuja cada noche de nuevo al camino es la inquietud, curiosa o no. Es la tensión, que ejerce sobre nosotros esa presión ensordecedora. Es el sol en el horizonte, la Luna. El saber que no se sabe y el querer con impotencia. Esa mirada. Busco. Para buscar no hay que encontrar; ni siquiera hay que saber lo que se busca. Sólo hay que sentir el impulso, el saber que se ha de buscar, el saber que siempre hay algo más allá.

1.1.09

Amanecer del 2009

Un nuevo año ha empezado. 2009. Lleno de espectativas y proyectos de futuro. En el castillo éramos cuatro. JD y su hermana, JR y yo. Más tarde llegó Mai con su acompañante y se cumplió la tradición en la que los viejos amigos, cada amanecer de un nuevo año, se reúnen. Fue un amanecer extraño, con tono desenfadado, sin reflexiones profundas, con risas y bromas, sin solemnidad; el 2009 ha empezado casi sin darle importancia, casi como de forma natural. Porque la reflexión ya estaba hecha, porque el balance era positivo.

El cielo estaba nublado, durante la noche había lloviznado y el ambiente era húmedo. Las primeras luces iluminaban las nubes desde arriba, creando un techo esponjoso. No había ni brisa, el tiempo era lento, las palabras lentas de pronunciar, las imágenes bellísimas. Todos íbamos con las mejores galas. Nosotros y ellas, sintiendo el frío de la mañana en la cara. Nos movíamos nerviosos, alegres, jóvenes. Reíamos. Como en el amanecer del 2008, las piedras de los hombres, las murallas del castillo, las ruinas de la puerta del extremo más escarpado; sólidez y estabilidad frente a las generaciones de los hombres, frente a las vidas mortales de las personas, nuestras vidas.

Deseos para este año, muchos. El Tejada del 2008 rindió cuentas al del 2007, y otro nuevo nació. Deseos cumplidos, metas alcanzadas, transformaciones sufridas, fragmentos asimilados. Un Tejada más fuerte, más sabio, más inseguro. Un Tejada con más preguntas, con más curiosidad, más ilusión, más vida. Rodeado de amigos, y con más amigos en la mente, dispersos en el espacio, personas, compañeras. En pocos días veré a algunas, a otras las veré más tarde. Pero todas están ahí. El tiempo pasa, el mundo cambia, y aprendemos a recordar las cosas buenas y a olvidar las malas.

Un año más, nos encontramos para celebrar que seguimos juntos, que la vida sigue adelante, que el sol vuelve a salir. Que vuelve a haber un nuevo amanecer.