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26.12.08

Relaciones

Muchas veces pienso en la utilidad de lo que escribo, en si cuento algo, en si a alguien le interesa. Si le llego a alguien. A veces pienso en que no escribo contenidos, sino continentes. Escribo estructuras, sistemas, envolventes, que podrían alojar cualquier cosa. Cuando escribo algo que no dice nada me gusta pensar que escribo espacio. Como en la Arquitectura. En Arquitectura con mayúscula no se crea objeto, sino que se crea espacio con objetos. Lo importante en mi profesión no es el muro que se define en un plano, ni el color del suelo, ni si en el centro del jardín va una lámina de agua o una losa de hormigón; lo realmente importante es el espacio que se crea con todo eso, es el resultado de la yuxtaposición de elementos simples; es eso que hace más a la suma de las partes que a las partes. La Arquitectura son las relaciones. Las relaciones que se crean entre un árbol y una ventana, entre una silla y la inclinación del techo, entre una lámpara de acero y una mesa de madera, entre un hueco y una melodía. Es todo aquello que el hombre pone. Es lo que el ser humano, sensible, crea, al relacionar lo que ve, oye, toca, huele, saborea; siente, percibe, sabe. Algunos textos, como algunas obras de arquitectura, son eso. No es lo que a primera vista hay, las palabras, las letras, las ideas; es todo aquello que nosotros, al leer, elaboramos en nuestra mente, lo que al unir los conceptos, las palabras, los sonidos de éstas, creamos. Es eso que no se puede expresar pero que existe, sabemos que existe porque lo sentimos, lo sabemos. No se puede expresar en planos, en palabras, en cuadros o esculturas. Sólo podemos construir, dibujar, esculpir, tocar, crear elementos que nos inciten a sentirlo; que susciten en nosotros una tensión emocional, a través de la sensibilidad, que nos lleve subjetivamente a aproximarnos a ello.

24.12.08

Poesía erótica

Noche inolvidable, de descubrimientos, tanto de lugares como de personas, hechos, emociones, ambientes... noche de poesía, erótica. Donde el erotismo es la sensibilidad llevada al límite. Realmente lo recuerdo todo en blanco y negro, menos el amarillo del Cangrejo. Recuerdo grises hasta sus ojos azules y su pelo. Su sonrisa lo iluminaba todo. Su timidez era cálida. Decenas de admirables personajes eruditos marginados de la sociedad, desarraigados, me rodeaban, compartían conmigo aquella noche de fragancia en las palabras. Esa noche algo cambió en mí; pude sentirlo, en aquél lugar oscuro con letras por las paredes, recién horneado. Algo ocurrió dentro como réplica de lo que ocurrió afuera. Y recuerdo a Sabina y pienso en ignorarle cuando dice: "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".

Poesía

Hacer poesía no es fácil. Durante un tiempo, corto, fui poeta. Y pensaba que me sería fácil dado que lo hice. Hace unos cinco años de la última que escribí. Y nada, no sé, no puedo. En aquel momento era más soñador, más ingenuo, más joven y más feliz. Veía las cosas con tanta facilidad, las simplificaba tanto que podía escribir sobre ellas. Y ahora no sé. He intentado hacerlo, para recitar en Las Noches del Cangrejo, pero no me sale. No, nada. Ni siquiera recuerdo la métrica, las estrofas, sólo veo una densa capa de polvo en mi memoria.

Me siento un poco frustrado. Supongo que insistiendo lo conseguiré, conseguiré recordar; aunque también pienso que la poesía no es sólo técnica, estilo... recuerdo que todo aquello lo escribí, en la mayoría de los casos, llorando. La letra de las originales es casi ilegible, con borrones, tachones, y el papel arrugado por las lágrimas que caían sobre él. Son tiempos oscuros, que mi mente ha enterrado. Años en los que sólo una palabra existía, sólo una idea: Macarena. El resto era humo. En aquellos tiempos yo podía escribir poesía desgarradora, buena para mi edad, texto con pasión, con sentimiento. Pero ahora no.

Asociar la poesía al amor es un error, pero en mi caso así fue. Sólo escribí poesía amorosa, cursi, melancólica... a lo Jose Luis Perales, a lo Bécquer, a lo Alejandro Sanz... aunque por supuesto más cutre. Era ese estilo, ese sentimentalismo, ese amor doloroso y pasional, platónico. Amor. Era amor. Creo que nunca volveré a sentir algo así, y en parte me alegro.

Para escribir hay que hacerlo sobre algo que apasione. Tengo que encontrar algo que me apasione e interese a la gente. El amor ya no, eso ya pasó. Ahora están la Arquitectura, el pensamiento, la realidad, la percepción. Son temas complicados de expresar en poesía.

Aunque también están los detalles; instantes, cortes diferenciales de una realidad, que me hacen sentir felicidad. Puedo escribir sobre eso. Sobre una caricia, un rayo de luz, un parpadeo, una sonrisa, una gota de agua...

22.12.08

Red

Siguiendo los pasos de mi gran amigo Alberludo, he intentado plasmar, de una manera similar a la que él utiliza, mis idas y venidas a ciudades que me han hecho evolucionar intelectualmente desde que tengo de eso.


18.12.08

P

Hay alguien a quien estoy conociendo. En realidad ya la conocí hace tiempo, pero es ahora cuando estoy conociéndola de verdad. Me escribe cosas bonitas, hermosas de verdad, cosas que no quiero olvidar nunca y que me están sacando, poco a poco, de mi estado de letargo intelectual, anímico y físico. Ella es P.

Es una chica de la escuela, alta, morena, muy guapa, muy elegante, tímida, y muy muy interesante. Cuanto más la conozco más quiero conocerla, más quiero ahondar en su persona, en su vida, siento mucha curiosidad, y cariño. Siempre le he tenido cariño, y ahora más.
...

12.12.08

Incontables

En Radiópolis, noventa y ocho punto cuatro...

...No vayas a creer lo que te cuenten del mundo, ni siquiera esto que te estoy contando. Ya te dije que el mundo es incontable. Lunes, jueves y sábado a las once y media de la mañana. Tambien en tres uves dobles punto contando lo incontable punto blogspot punto com. Puedes escribirnos a incontables arroba gmail punto com. Contando lo Incontable. Clara Morales e Irene Ferradas. En el control, Adrés.

11.12.08

Vacío



6.12.08

¿Querer es poder?

"¡¡¡¡Qué tontería!!!! Está claro que todos queremos hacer algo grande con nuestra arquitectura, hacer algo único, completo y exclusivo. Está claro que todos queremos incorporar belleza, tecnología, ecología, discurso y poesía a nuestras creaciones, nadie lo duda. Pero es que nosotros…. ¡¡HACEMOS!! El fruto de nuestro trabajo es un hecho y no una intención. Luego no basta con querer. Para poder hay que saber. ¿Quiere esto decir que sólo podemos querer (proponer) lo que sabemos hacer?: no, nada mas lejos de la realidad. Pero sí implica que debemos aprender sobre aquello que queremos poder hacer. Un profesional debe reciclarse varias veces a lo largo de su vida laboral. Cuánto más al comenzar a proyectar de manera integral.

No nos empeñemos en mostrar todo aquello que queremos hacer si no sabemos hacerlo. Y sobre todo, si no mostramos atisbos de nuestra intención de aprender a saber hacerlo. Porque ese es el proceso, la madurez y la exigencia aplicable al Fin de Carrera. Querer no es poder, querer aprender es poder hacer, al menos en esta profesión.
Querer aprender es poder hacer
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4.12.08

Rojo

TSUYU. Empiezo con esa palabra nick/nombre/frase...
¿qué significa? ¿Quién eres?

Hoy es uno de esos tantos días que no tengo nada que contar, pero que quiero contar algo por sentirme mejor, porque me quiero sentir mejor de lo que me siento. Y no sé por dónde empezar. Me gustaría escribir cosas interesantes, profundas, cultas... textos con referencias a libros, canciones, obras de arte, a poetas, músicos, arquitectos... textos serios, que aporten algo. Pero, ¿cómo?

Pienso que quien hace esos textos es alguien que lleva mucho tiempo persiguiendo esa idea, luchando por ella, aprendiendo sobre ella, conociéndola; y que en un momento dado decide contar al resto de personas un porcentaje (no voluntariamente, sino porque no se puede transmitir todo) de su experiencia, de su conocimiento o creencia.

Yo no tengo nada de eso. No hay nada en mí que lleve persiguiendo, luchando, aprendiendo ni conociendo el tiempo suficiente. Más bien estoy empezando. Estoy empezando a hacer todo. Estoy empezando arquitectura, estoy empezando a leer, a hablar, a mirar. Estoy naciendo. Y no tengo ningún conocimiento que crea deba ser contado ni transmitido a nadie.

Una de las cosas que estoy empezando, que acabo de descubrir, es el color rojo. Había oído hablar de él, había visto, desde lejos, a personas de él. O al menos eso creía yo. Me estoy dando cuenta de que mi concepto sobre lo rojo era equivocado. Debo agradecer el poder estar en la universidad, porque esta experiencia me está enseñando lo más importante que voy a aprender en mi vida. Estoy aprendiendo a desaprender. Estoy aprendiendo a revisar mis creencias, a cuestionar hasta las cosas más básicas. Y estoy descubriendo un universo de opciones que dejé atrás sin ningún motivo. Volviendo al rojo. No fue ni una opción, porque nunca se me planteó al mismo nivel que otros colores, era algo del pasado, malo, y de lo que convenía no hablar. Ahora he vuelto atrás. Y el tiempo dice que toca revisar el color. Lo que yo creía que era el rojo, para empezar, no era rojo. El rojo de mi infancia y adolescencia era radicalidad, violencia, irracionalidad... y eso no es rojo. Es otros colores, pero rojo no. Me estoy dando cuenta de que muchas personas piensan lo mismo que yo pensaba, incluso personas que dicen ser rojas, o de color rojo. No sé si soy de color rojo. Sé que no soy radical, violento ni irracional. Y por tanto el rojo ya es una opción. Ahora debo seguir empezando a perseguir, luchar, aprender y conocer el rojo.
A ver si algún día llego a saber algo como para poder elegir
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2.12.08

JD en Orsini

Esto va para Juande. Somos gente muy ocupada. Anímate y no seas tan pesimista, el tiempo se dilata y contrae en función de las cosas que tengas que hacer.