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1.11.08

Hacer daño

¿Soy capaz de hacer daño con mi actitud? ¿Me dedico a absorberle la alegría a la gente? A veces me sorprendo a mí mismo haciéndolo. No sé la razón, pero me gusta rodearme de gente alegre, feliz. Yo quiero ser como ellos. Yo soy triste, y necesito beber de su alegría para no serlo. El problema viene de que cuando se bebe mucho, la fuente se seca. Secar la alegría de la gente. Es hacer daño a la gente con la que estás más tiempo, con la gente que más te quiere. Noto, como con el tiempo, la gente de mi alrededor se va volviendo triste, va perdiendo la ilusión, y no sé si es debido a esto o debido a alguna otra causa externa. De todas formas creo que mi presencia influye mucho en ese sentido. ¿Qué debo hacer? Pedir perdón no sirve de nada cuando a una niña feliz le arrancas la ilusión de por vida a golpe de hiperrealidad pesimista. ¿Soy un punto negativo en la sociedad, en mi entorno? ¿Ayudo a alguien? ¿O sólo soy un parásito que se alimenta de la felicidad de los demás? Me gustaría mucho volver atrás y no conocer a esas personas, y dejarlas en el mundo vivir su vida, continuar su trayectoria, ser felices, sin mí. Sin el lastre de conocerme y quererme. ¿Puedo evitarlo? No lo sé. Cuando me doy cuenta ya es demasiado tarde, el daño ya está hecho.

6 comentarios:

La vida es un teatro dijo...

dudo que seas un lastre para nadie; al contrario, hay gente alegre y gente más melancólica, eso siempre pasa, igual que hay gente más generosa y gente más egoísta, igualmente son personas. Mientras nada se lleve al extremo, dudo que eso sea un problema...tiene que haber todo tipo de personas, el mundo es así...

F. Tejada dijo...

¿Y si la gente de tu alrededor se suele volver triste? ¿Debes atribuirtes esa responsabilidad?

La vida es un teatro dijo...

está claro que no; aunque pueda sonar egoísta, primero hay que pensar en uno mismo, sin dejar de preocuparte por los demás, pero primero pensando en uno mismo. Igual que tu, aunque una persona de tu alrededor esté triste y tu tengas un buen día, no debes dejarte influir por eso, pues lo mismo es al revés.

7uanDe dijo...

¿y si llamas a la gente que tienes cerca?

Que siempre te llamo yo tio!! y llevas un mes sin llamar!

^^

F. Tejada dijo...

Este fin de semana voy a ver a mi familia, ¿vas a ver tú a la tuya? Podemos vernos por allí. Ver, ver, ver...

Anónimo dijo...

Todos somos capaces de hacer daño con nuestra actitud, y queriéndolo o sin querer, lo hacemos. El medio modifica a uno y uno modifica al medio. Se trata de una acción recíproca. Lástima que siempre hay alguien que acaba perdiendo.

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